Rosa primitiva
en

Rosa primitiva

Ginés Castillo. En algún lugar del otro lado

      ...Y entonces, después de disparar, apagué la cámara. Fue al darle el poco dinero que llevaba encima cuando se levantó y mirándome fijamente a los ojos, echó a correr. Nada me dijo y nada pude preguntarle. Me dejo alli de pie, confundido y desarmado, observando cómo se alejaba y comprendiendo que, como a ella, me pasaba a mí. La realidad nos aplastaba. 

Y me ocurre algunas veces que, inesperadamente, de entre todos los rostros furtivos que encontré en aquella isla, es su mirada primitiva la que siempre viene a mi memoria. Aunque nunca supe, ni sabré, su nombre.

 

entrarenter
Todos los derechos reservados © Ginés Castillocreado en Bluekea